VI
A la mañana siguiente, el día transcurrió normal. Empezó con transformaciones, tuvimos unas horas libres luego de encantamientos, finalizando con doble hora de pociones, y como siempre en esa clase, me senté con Harry, esta vez lo noté un poco incómodo y me preocupó, no quería que se aleje, al contrario, quería tenerlo cerca, que me deseara tanto como yo a él, no que se sienta incómodo a mi lado, así que decidí romper la tensión.
-Oye, Harry - susurré -
Él miraba al vacío, como perdido en sus pensamientos, así que tuve una idea. Estábamos es la penúltima
fila y la de atrás estaba desocupada. Así que me acerqué a él, y volví a susurrar en su oído.
-Harry - él dio un salto y casi se cae del asiento, pero por suerte nadie lo notó -
-______, ¿Qué-qué pasa?
Nuestras caras habían quedado muy juntas, tener así de cerca esos labios con los que tanto había soñado y esos ojos verdes en los que me perdía, era una gran tentación, tuve que reunir toda la fuerza de voluntad que había en mi para no besarlo en ese mismo instante.
-Acepto
-¿Qué? - me miró confundido, pero no se apartó de mi -
-Que... - me acerqué aún más y susurré en su oído, con el tono más sensual que pudo salir de mi boca en ese momento - Acepto ser parte de tu... equipo
-Ah... - se alejó de mi - bien, la si-siguiente práctica será este, eh... vi-viernes
-Genial - sonreí y mordí mi labio inferior, posó su vista en ellos por un segundo para después volver su mirada a Slughorn -
No pude evitar esbozar una sonrisa. Si el plan seguía yendo como iba en ese momento, en poco tiempo tendría sobre mi a Harry Potter.

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