miércoles, 28 de septiembre de 2016

jueves, 4 de agosto de 2016

Epílogo

Epílogo



Habían pasado varios semanas, incluso meses, Harry y yo seguíamos escabulléndonos.

Era excitante escondernos por todo el castillo para hacerlo, en aulas vacías, en el bosque prohibido, la torre de astronomía. Incluso habíamos empezado a reunirnos mas seguido y no solo para hacerlo, conversábamos más, caricias, besos, Harry mencionó un par de veces que pensaba en dejar a Ginny, me dijo que estaba sintiendo algo fuerte por mi y quería que fuéramos más, pero no acepté, debo admitir que lo consideré pero temía que si formalizábamos la emoción de vernos disminuiría y todo se acabaría. Al principio no quiso pero terminé convenciéndolo y continuamos con las escapadas, aunque no todo el tiempo tuvimos suerte.

Hermione una vez nos encontró en el Invernadero, habíamos terminado de hacerlo y me acerqué para acomodar su corbata, estaba riendo por algo que dijo y tuve el impulso de besarlo, cuando la castaña entró y nos separamos rápido, nos miró pero no hizo ningún comentario al respecto, lo cual nos inquietó más, luego de eso empezó a prestarnos más atención cada vez que estábamos juntos, aunque al parecer, al cabo de una semana decidió olvidarlo porque había dejado de analizarnos.

Ginny nos vio una vez compartiendo miradas en un entrenamiento de Quiditch, no regresé al equipo, por cierto, Harry me explicó que decirle a Jimmy Peakes que tendría que dejar el equipo nuevamente ponía en riesgo su integridad física, y estaba bien por mi, yo solo acepté entrar para seducirlo. Me encontraba en las gradas con Hermione a mi lado, ella estaba concentrada en su libro, Harry me vio y sonrió, yo le devolví la mirada y le guiñé el ojo, él amplió aún más su sonrisa y me devolvió el gesto. Al día siguiente me contó que Ginny le había preguntado por qué había hecho eso, a lo que él le puso una excusa tonta que ella creyó, supongo que el amor sí es ciego después de todo.

Aunque para mala suerte de ambos, Ron nos había visto varias veces.

En un aula vacía, cuando nos besábamos, entró tan repentinamente que me asombra que no me haya roto el cuello por lo rápido que me volteé, o aquella vez en su dormitorio, se suponía que estaría en una cita con Lavender, habíamos calculado media hora hasta que Brown lo aburra y regrese, pero volvió a los 15 minutos, apenas y tuve tiempo de cubrirme con la capa de invisibilidad, aun así creo que vio una parte de mi antes de que me esconda por completo pues miró fijamente en dirección a donde me encontraba, tan quieta como podía, luego se enfocó en Harry quien tenía la camisa desabotonada hasta la mitad y el cabello mas desordenado de lo usual. Sin mencionar las miradas sospechosas que nos daba cuando regresábamos de estar juntos.

Ese día era más de medianoche y estábamos Hermione, Ginny, Harry y yo conversando en la Sala Común, cuando Ron entró con una expresión en su rostro que no veía hace tiempo, furia, al parecer nadie, además de mi, lo notó, se sentó en un sofá al lado de Harry, quien tenía a Ginny sobre sus piernas, y no habló nada hasta que Hermione se dio cuenta que el pelirrojo estaba callado, algo nada usual en él.

-¿Qué te sucede, Ron? ¿Otra pelea con Brown? - preguntó con un tono de burla -

-No - respondió tan cortantemente que acompañado con una mirada dura hizo que la castaña se quede paralizada en su asiento por un segundo -

-Wow, Ron, ¿qué fue eso? - le preguntó Ginny - si estas de mal humor por culpa de Lavender no te desquites con nosotros

Su hermano no respondió, sino que miró al suelo. Esto no era normal, a Ron no le importaba tanto Brown como para que que se ponga así por una discusión. Empecé a sentir nervios, tenía un mal presentimiento.

-Bueno - rompió el silencio Hermione, aclarándose la garganta - ya que alguien malogró el ambiente, me voy a dormir

-Espera, voy contigo - dijo Ginny poniéndose de pie - te veo mañana

Se dirigió a Harry esta vez, le dio un corto beso en los labios, no quise ver, asi que volteé y noté que Ron miraba con rabia la escena, nada bueno iba a pasar.
La menor de los Weasley alcanzó a Hermione que la esperaba al pie de las escaleras, lista para ir al dormitorio de chicas.

-Bueno, creo que también me voy - dije -

Me paré mientras veía como desaparecían hacia sus cuarto, quería escapar de ahí pronto, parecía que Ron llevaba una bomba gigante dentro de él que en cualquier momento iba a explotar.

-No, _______, quédate, quiero hablar contigo y Harry - su tono me causó escalofríos -

Era todo, Ron ya lo sabía, estoy segura. Parecía que un dementor me había besado, sentí miedo, a pesar de que solo se trataba de mi mejor amigo.

Harry me vio y lo supo también, si él estaba pálido, no quiero ni imaginarme como estaba yo.

-¿Qu-Qué pasó, amigo?

-NO ME LLAMES AMIGO - gritó perdiendo la compostura - ¡TRAIDOR!

-¡Ron! - intervine yo - ¡Calmate! ¿Qué pasó? ¿Qué tienes? ¿Por qué reaccionas así?

-¡Y todavía lo preguntas! - volteó a verme - ¡que cínica eres!

Harry y yo nos quedamos en silencio, pude sentir sus nervios. Mi varita estaba en la mesa del centro, si me agachaba para tomarla podría ser peor, además Ron estaba más cerca.

-¿Creían que no me iba a dar cuenta? Como se escabullían - empezó a acercarse mientras nosotros retrocedíamos, mi varita estaba cada vez más lejos - esas miradas y sonrisas sospechosas, ah - me miró con ira - vi tu cabello ese día, creí que era producto de mi imaginación pero ahora lo he comprobado, estabas bajo la capa de invisibilidad, ¿cierto?

-Ron, escucha, te estas confundiendo - seguí negándome -

-¿Ah si? ¿Tu crees? ¿Qué hacían ese día en el aula?, el día que según ustedes "me desmayé"

-Ya te dije - le contestó Harry - había ido a buscar mi libro y _______ me acompañó

-Ah, de pociones, ¿cierto?

-No - hablé antes de que Harry conteste - de transformaciones

Seguro Ron lo recordaba y quería confundirlo para probar si mentía. Weasley volvió a enfocar su vista en mí.

-Curioso - miró arriba, como si recordara algo - porque dijeron que no lo habían encontrado, pero esa noche, cuando fui al cuarto a dormir, vi tu mochila tirada en el piso, Harry, y cuando la levanté se cayeron tus libros y ¿sabes cual estaba ahí? - volvió a vernos a ambos, con una sonrisa de loco - exacto, transformaciones

Y otra vez, cambió su expresión a una furiosa.

-No te dije nada porque pensé, oh, seguro mi AMIGO no lo vio, esos lentes no le ayudan mucho

Harry agachó la cabeza, yo solo quería largarme de ahí junto a él. Volví a ver mi varita, mientras pensaba en como podía salir de esta.

-Pero luego vinieron las miradas cómplices que se daban y cómo desaparecían de pronto - continuó - esa vez en el aula que estaban más cerca de lo que deberían, todo empezó a encajar a mi cabeza, seguí tratando de hacer memoria, asegurarme de que no se me había pasado algo, así que hoy volví a hacer el recorrido que había hecho ese día en la noche y cuando llegué al aula de transformaciones... lo recordé

-¿R-recordar? ¿Qué recordaste? - pregunté sin poder ocultar mis nervios -

-Todo, _______, lo recordé todo. - sus brazos se tensaron como esa vez - Lo que vi en el aula de transformaciones

No podía verlo a los ojos, no sabía si por el miedo de haber sido descubierta o por la vergüenza, agache la mirada y la vi. Vi la solución, la varita de Harry estaba sobresaliendo de su bolsillo, mi rostro se iluminó. Moví lentamente mi mano, hasta que sentí su varita. La saqué pero antes de que pueda decir el hechizo, Ron me vio.

-Expelliarmus - gritó -

Y la varita de Harry se fue volando de mi mano hasta la suya.

-No, no volverás a hacerlo ______ - se puso detrás de nosotros y nos llevó de nuevo hasta el sofá, tomo mi varita y se sentó frente a nosotros - ahora sí ustedes dos, par de traidores, van a decirme todo, ¿desde cuando le pones los cuernos a mi hermana, maldito? - empezó a alterarse - ¿¡desde cuando se revuelcan!? - se puso de pie, exaltado - ¿¡DESDE CUANDO ME VEN LA CARA DE ESTÚPIDO!? ¡CONTESTEN ANTES DE QUE LES LANCE CRUCIOS A LOS DOS!

-¡RON! - gritó alguien desde la escalera - ¿qué te sucede?

Solo esto faltaba, por su voz supe quien era, y al fijarme en la expresión de horror del ojiverde lo confirmé, ahora sí, ya no había escapatoria.

-Ven aquí, Ginny - la llamó su hermano sin dejar de vernos -Harry y ______ tienen una historia que contarnos.

FIN

Parte XII

XII



-¿Qué demonios estan haciendo?

Harry y yo nos levantamos rápido.

-¿Que significa esto? - sus brazos estaban rígidos de la furia, y sus puños apretaban tan fuerte que la sangre se le acumuló en los nudillos - Eres un maldito Harry, ¿¡como pudiste hacerlo!?

-Ron - intenté calmarlo -

-¡Tu callate ______! No eres mejor que él, creí que eras mi amiga pero solo eres una perr...

-¡Ron! - Harry lo calló antes de que termine -

Yo estaba tan nerviosa que no podía abotonar bien mi blusa, mi vista estaba nublada no se si por la adrenalina del momento o por las lágrimas que amenazaban por salir, logré divisar a Harry quien estaba subiendo el cierre de su pantalón cuando Ron volvió a explotar.

-¡Y la defiendes! Eres un hijo de puta, Harry, como te atreves a ponerle los cuernos a mi hermana, eh - se acercó a él y lo empujó con tanta fuerza que el azabache retrocedió varios pasos - lo vas a pagar - dijo y alzó el brazo para lanzarle un golpe -

No podía quedarme ahí y dejar que Ron le haga daño, así que hice lo primero que se me cruzó por la cabeza.

-¡Desmaius!

Y Ron calló al suelo al instante. Harry me miró, vi tanta preocupación en su rostro que estaba a punto de ponerme a llorar de la preocupación.

-¡Maldición, ______! ¿Qué hacemos ahora?

-No... no lo sé - estaba nerviosa, las manos me temblaban y ahora sí que las lágrimas salieron de mis ojos -

Harry se tomó la cabeza despeinando aún más su cabello y fijó sus ojos verdes en mi. Todo se había ido al infierno en cuestión de minutos. Teníamos que pensar en algo rápido, el hechizo no duraría mucho más tiempo.

Seguimos en silencio por un rato, Harry estaba terminando de alistarse, yo solo había logrado ponerme la blusa cuando algo vino a mi mente, ¿podría ser posible...?

-Termina de alistarte - le dije a Harry -

-¿Qué?

-Hazme caso - me puse la falda y me acerqué a Ron con mi varita en la mano -

-______, ¿qué vas a hacer? - preguntó mientras terminaba de acomodar su corbata -

-Confía en mi - me agaché y apunté mi varita a su cabeza - Obliviate

Una bruma plateada salió de la punta y Ron movió un poco su cabeza, pero siguió tendido en el piso.

-¿Ya habías hecho este hechizo antes? - me preguntó -

-No - contesté levantándome, lo miré, ya había terminado de vestirse por completo -

Yo me puse mi corbata y capa. El silencio reinaba en el aula, no sabía qué decir después de esto, pero él habló.

-______, lo que pasó...

-Lo sé - interrumpí, voltée a verlo y él me devolvió la mirada con aquellos ojos que tanto me encantaban - fue un error, Harry y...

-No - me cortó él esta vez -  es lo que quería decir, en realidad fue...

Un gemido nos hizo girar a ambos a la vez, volteamos y bajamos la vista a donde provenía ese quejido, nuestro amigo estaba despertando.

Harry y yo nos acercamos rápidamente a él, arrodillándonos cada uno a su lado. Intercambiamos miradas nerviosas, no estaba segura de si el hechizo funcionaría, y por cómo me vio Harry, él tampoco.
Poco a poco Ron se fue incorporando.

-Auch - se tocó la cabeza - ¿qué me pasó? Siento como si me hubiera arrollado el autobús noctámbulo

-Te desmayaste, amigo - respondió Harry, tratando de ocultar sus nervios -

-¿Qué? - preguntó confundido - ¿c-cómo así?

Harry me vio y supe que quería ayuda.

-No... No sabemos - solté, los dos me vieron confundidos - estaba con Harry bu-uscando su libro de

transformaciones, cuando escuchamos un golpe afuera, salimos y estabas tirado en el piso

-Qué extraño - respondió el pelirrojo sobando su cabeza - lo último que recuerdo es estar buscando a Harry porque Ginny me lo pidió - pude ver que la mano de Potter se tensó y agarró el extremo de su capa en un puño - empecé a preguntar por ustedes y luego... Padma, no Parvati, no... Bueno no importa en realidad, nunca las supe diferenciar, me dijo que los había visto yendo por aquí así que vine - en este punto me asusté, temía que siga recordando y todo se vuelva a hundir - y... y no recuerdo más - frunció el ceño confundido -

-Qué... raro - dijo Harry -

-Sí - me apresuré a decir para cambiar de tema - no es normal que te desmayes así de la nada y no recuerdes las cosas, será mejor que vayamos a la Sala Común a descansar

-Pe- pero

-Ya, no te esfuerces Ron - lo calmó Harry -

Lo ayudamos a levantar y salimos del aula.

-¿Y-y encontraste tu libro de transformaciones? - le preguntó a su amigo -

-Ehh, no, pero ya mañana lo busco, vamos

Llegamos hasta un corredor donde ya habían más estudiantes, cuando Ron volvió a hablar.

-¿Por cierto llegaron a probar el puré de calabaza en la cena?

-Ah... sí - respondió Harry mirándome - estuvo sensacional

Yo sonreí y él me devolvió el gesto.

Llegamos a la Sala Común y la pelirroja se abalanzó sobre él, Potter le devolvió el abrazo pero con menos intensidad. Y mientras Hermione veía preocupada a Ron, Harry me guiñó el ojo con cómplicidad.

Estuvo mal, lo sé, pero me encantó y no me arrepiento, al fin puedo decir que fue mío, al fin Harry Potter ha sido mi amante, mi amante prohibido.

Parte XI

Parte XI





Me besó.

Esta vez no fui yo, si no él.

No me dio tiempo de reaccionar, al igual que yo no le di el tiempo aquella vez.

Estaba confundida, parecía un sueño, un sueño hecho realidad. Pero sus labios, sobre los míos, como esa noche, su mismo sabor y su olor tan embriagador, todo era tan real.

Así que reaccioné y respondí a su apasionado beso.

Rodeé su cuello con mis manos y él hizo lo mismo con mi cintura, apegándonos más.

Se sentía tan bien probar esos labios de nuevo, mejor que la cerveza de mantequilla, me atrevería a decir.

Yo iba retrocediendo hasta que mi espalda tocó la pared, di un salto rodeando su cadera con mis piernas, presionando nuestras intimidades.

Ambos gemimos.

Él siguió con su beso cargado de lujuria, bajando a mi cuello, depositando suaves besos y a la vez tocando mis piernas, levantándome más, haciendo que yo vuelva a soltar un gemido, me llevó hasta el escritorio, quitándome la corbata y la blusa con desesperación, cuando se hubo desechado de esas prendas, se separó y me contempló, me sonrojé y él sonrió, haciendo temblar mis piernas.

-Eres hermosa, ______

Lo dijo con mucha ternura, entre sorprendido y maravillado, como si recién lo hubiera notado, pero no tuve tiempo de pensar más, pues se volvió a acercar a mi rápidamente, depositando besos por mi pecho, abrazándome, besándome, quitó mi brazier y lo tiró quién sabe donde, bajó sus besos a mis pechos dándome placer. Su boca siguió descendiendo, hasta besar mi vientre, y luego volvió subir sus labios, sentí sus manos tratando de desabrochar la cremallera de mi falda, lo ayudé y él se deshizo de la prenda tan rápido como pudo, y con la misma velocidad me quitó las bragas.

Lo besé como nunca antes había besado a un chico, bajé del escritorio y lo acorralé. Le quité la corbata que aunque lo hacía ver increíble, estorbaba, volví a besarlo mientras desabrochaba su camisa, cuando la quité por completo mis manos acariciaron su tan fornido pecho y mis labios bajaron haciendo un recorrido, desde su barbilla, hacia el cuello, besando su pecho, llegando al torso, desabroché sus pantalones y se los saqué rápidamente; por el bulto en sus boxers supe que estaba tan ansioso por esto como yo.

Mientras acariciaba su pecho él me levantó y me volvió a sentar en el escritorio besándome salvajemente, sus manos iban desde mi cuello a mis pechos, masajeándolos, tocando mi cintura, delineándola con sus dedos, a mi trasero, apretándolo, luego hacia mis piernas. Estuvimos acariciándonos y disfrutando el momento durante un rato hasta que él separó mis piernas y se puso en medio de ellas. Lo miré para encontrarme con sus ojos verdes brillantes, que se habían oscurecido por la lujuria, lo besé y cuando me separé de él, me observó expectante y pude entender su mirada, me estaba pidiendo permiso para seguir, si supiera que eso no era necesario, llevaba esperando esto por mucho tiempo, aun así asentí, él me sonrió y me besó, y en ese momento sentí una sensación única, al fin sucedía, Harry Potter me estaba haciendo suya... Y él era mio. Me levantó y me echó en el escritorio, seguimos gozando del placer que nos proporcionaba el cuerpo del otro por un buen rato hasta que al fin llegamos al climax, me sentía en la cima y por la sonrisa que esbozó Harry, supe que él se sentía de igual manera.

Recostó su espalda en el escritorio y me abrazó, colocándome encima suyo, juntando nuestros pechos, sintiendo nuestros corazones latir rápido.

Ninguno de los dos dijo nada, él seguía dentro de mí y así me sentía completa, feliz.

Todo fue tan perfecto, que aún no podía creer que había sido real, pero de algo estaba segura, si esto era un sueño, no quería despertar.

-Harry, ______, ¿están aquí...? - dijo alguien abriendo la puerta, reconocí su voz y entré en pánico - ¿¡Qué demonios!?


Ok, ahora sí, despiértenme.